martes, 22 de septiembre de 2015

MIDI D`OSSAU - Sureste Clásica

Se trata de una de las vías más potentes que he escalado jamás, no solo por su longitud y dificultad, sino por lo expuesto de la escalada.
Situado en mitad del Midi d´Ossau, la vía discurre por la mitad de la muralla de Pombie, para llegar a la aguja Jolly. La vía tiene 550 m. de longitud, que se dividen en 14 largos, los cuales en un par de puntos no son nada fáciles de seguir si no se conoce bien el trazado (peligro de embarque). La dificultad no supera el V, pero hay que tener en cuenta que hay muchos pasos de V y muy pocos seguros fijos durante los largos, los cuales hay que proteger con friends o fisus. La mayoría de las reuniones tampoco están montadas o hay que reforzar.
La bajada también tiene su historia. Tras un primer rapel, hay que ir buscando unas viras que van en travesía descendente, con pasos delicados y mucho patio. Hay numerosos puentes rocas equipados para ir protegiendo. Al final, tras otro rapel, se llega a un canal que ya es más fácil y nos deja en el corredor de la Fourche.
En definitiva toda una pedazo de actividad.

El Midi d´Ossau

El primer largo comienza por una fisura de IV+, posible reunión en lo alto de ésta, para luego bajar por una placa lisa III+.


Segundo largo, superar una chimenea y contornear un espolón. Foto justo después de pasar el espolón. Reunión en buriles.

Segundo largo escalada fácil por gradas. III.


  Josu en la tercera reunión, desde la cual hay que escalar el diedro de encima pero no justo por el diedro, sino un poco más a la derecha con un paso de V+.

La zona llamada Escalones Grises. Una sucesion de escalones de hasta V.



 
El largo estrella de toda la vía. Se trata de una fisura de V+ con buenos agarres. Espectacular!!!

Más fisuras.


 

Escalar el diedro y abandonarlo a mitad de largo para hacer reunión en repisa a la izquierda. ¡Ojo con este largo!, ya que no hay que seguir el diedro aunque se vean cordinos más arriba. Posibilidad de embarque.


Tras abandonar el diedro en busca de una repisa para hacer reunión.


En este largo hay que escalar el diedro-fisura de V donde está Josu; pero abandonándolo por encima del techo que hay a su derecha, para hacer travesía saliendo por encima del techo. Éste es el segundo punto clave donde hay posibilidad de embarque.

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Desde aquí se escala una chimenea bastante fácil de unos 100 m. con algún paso de V.


Desde el collado donde se acaba la chimenea escalar la aguja de la izquierda y desde lo alto pasar a la pared de enfrente mediante una gran zancada. Seguir escalando con algún paso de V hasta la última reunión.

La aguja Jolly. El descenso comienza por un rapel situado en la pared de enfrente.

Tras hacer este rapel no seguir descendiendo por el canal que tenemos debajo.

En el descenso por las vira,s en todo momento hay que ir buscando el camino en travesía hacia la izquierda con algún paso de III y un par de rapeles . Hay muchos cordinos instalados para proteger la progresión,pero aún y todo hay que prestar mucha atención, pues el peligro de embarque es constante y la exposición considerable.

Josu buscando el camino de descenso.

Aunque parezca que no, el camino viene desde la aguja hasta donde nos encontramos.

Último rapel.

Desde aquí ya fácil hasta el corredor de la Fourche.

Por fin abajo. 

Vista de la pared desde el refugio. En amarillo más o menos el trazado de subida y en rojo el de bajada.

Actividad realizada por Sasa y Josu el 16/08/2015

Para ver el croquis, pincha aquí. SURESTE CLASICA



domingo, 14 de septiembre de 2014

RUTA DE LOS 4000 AL MONT BLANC

 Ascension al Mont Blanc por la ruta de los cuatromiles.
 
Nos despertamos a las 1:00 de la madrugada, desayunamos y a las 2:00 de la mañana nos ponemos a caminar. Nuestro primer reto es subir al Mont Blanc de Tacul, del cual nos separa una gran pala que está cortada con una gran grieta, que hay que superar con mucho cuidado.
Tras llegar a la cima bajamos al plato que hay debajo del Mont Maudit. Tomamos un respiro y vemos que empieza a amanecer, proseguimos con nuestro siguiente reto, subir al Maudit. Cogemos la ruta que va directa a la cima, esquivando un serac el cual pone los pelos de punta y que intentamos superar lo antes posible. Seguimos hacia arriba cruzando algunas grietas y superando una pala que cada vez se pone más tiesa para llegar al collado cercano a la cima. Normalmente la ruta transcurre por un collado inferior pero como hay una grieta muy grande que corta el paso hay que subir prácticamente hasta la cima.
Desde la cima vemos lo que nos queda, que no es poco. Bajamos al collado de la Brenva, para tomarnos un buen descanso y retomar fuerzas para el último tramo.
Continuamos hasta la cima, que se hace interminable, descansando cada poco tiempo, ya que la altura se va notando y no estamos todo lo bien aclimatados que deberíamos. Tras una larga agonía, llegamos a la cima. Por fín estamos en la cima del Mont Balnc, disfrutamos de las vistas y del momento que es emocionante. Después de tantas veces por la zona de Chamonix, estamos en la cima del Mont Blanc.
Tras las fotos de rigor comenzamos el descenso por la arista de Bosses, con un tramo inicial muy aéreo, pero precioso. Seguimos bajando y llegamos al refugio de Wallot en el cual nos metemos a descansar y comer algo. Decidimos quedarnos a dormir aquí y proseguir al día siguiente con el descenso.
Nos despertamos y continuamos hasta la Dome de Gouter y desde aquí al refugio nuevo de Gouter.
Lo dejamos a un lado y continuamos hasta el viejo refugio, donde comienza el descenso hacia la bolera, el descenso continua por un terreno mixto, un poco delicado pero con tramos con claves para asegurarse. Llegamos a la bolera y la cruzamos, este punto suele ser el más peligroso del ascenso al Mont Blanc por la ruta normal, ya que caen piedras desde una altura considerable y de gran tamaño.
Nosotros no vimos caer ni una piedra ya que todavía hay mucha nieve en el monte pero en verano deben de caer muchas piedras. Tras este tramo se puede decir que ya han pasado las mayores complicaciones.
Seguimos hasta el refugio de Tete Rousse donde nos tomamos un merecido premio, un buen bocata y una birra. Continuamos hasta el Nido del Aguila donde acaba la nieve, aquí suele llegar el tren del Mont Blanc, pero como todavía la temporada de verano no ha comenzado, está cerrado, no hay tren. Tendremos que continuar por las vías del tren hacia Chamonix, para en un punto intermedio dejar las vías del tren y adentrarnos ya por un bosque en un largo descenso hasta el pueblo de Les Houches y desde aquí en bus a Chamonix.
 
 El Mont Blanc desde Chamonix.
 
Refugio de Cosmiques.

Mont Blanc de Tacul. La ruta transcurre por la mitad de la pala de nieve, en la cual hay que cruzar la gran grieta que corta el paso para llegar hasta casi la misma cima.
 Amanecer con las Aguilles de Diables al fondo.
 
Superando un serac en la ascensión al Mont Maudit.

Subiendo la pala.
 

Últimos metros antes del collado de Maudit.
 

El Mont Blanc desde el collado Maudit. 
 
Montañas por todos los lados.
 

Descendiendo desde el Maudit.
 
Un descanso antes de la última pala.
 

Al fondo a la izquierda se ve el Maudit, de donde venimos.


 
¡¡Tomando aire!! (ya falta poco).

Cima del Mont Blanc. Ha costado pero ha merecido la pena.
 

 Julen en la cima.
 
Video desde la cima.
 

Descendiendo por la arista de Bosses.
 

Chamonix al fondo.
 

El Mont Blanc y la arista de Bosses por la derecha.
 


 
 
Refugio de Wallot.
 


Aguile de Bionasay y su imponente arista.
 


 El nuevo refugio de Gouter.
 
 

 
El refugio de Gouter y el Aguile de Bionasay.
 

Un tramo del descenso hasta la bolera.
 
El corredor de la bolera.
 
 En esta foto se ve bien todo el tramo de la bolera, el cual comienza al principio del corredor, el cual hay que cruzar para proseguir por el espolón central por terreno mixto hasta lo alto donde está el viejo de refugio.


El Nido del Aguila.
 

Descendiendo hacia Chamonix.
 

Pon fín llegando a la civilización.
 
Actividad realiazada el 9-10 de junio del 2014 por Sasa y Juli.
 
Espectacular ruta muy bonita, dura, pero que merece la pena. Además en tan buena compañía.
Gracias Juli por repetir el Mont Blanc conmigo.
 
La próxima, el Txindoki suizo!!!!